F
rancesa, 19 primaveras. Hija de Dominique y estudiante de 2º año de Artes Escénicas en el Olofssons College.

Líder de la Sociedad Klassinen

nicholasmclaren:

—Soltó un gemido cuando sintió como ella movía sus propias caderas para rozar su entrepierna con la suya. Hundió sus dedos en la piel desnuda de su cintura para luego pasear sus manos por la espalda de la muchacha, buscando el broche de su sujetador—. No quiero a otra rubia, joder. Te quiero a ti. —Murmuró contra su piel para luego enterrar sus dientes contra su pezón. Sus dedos cogieron su sujetador y lo desabrocharon provocando que este dejara de ejercer presión en sus pechos, se lo quitó con lentitud para luego subir sus labios a la boca de la pelirroja y besarla, sólo para callarla y así dejar que ella siguiese insistiendo en que se detuviera. ¿Detenerse? Jamás. No estaba dispuesto a dejar pasar aquella oportunidad y muchísimo menos después de lo mucho que ella lo había provocado—. Dime que te gusta lo que te estoy haciendo. Acéptalo. Tu cuerpo responde a mí como si estuviera hecho para hacerlo… —La voz de Nicholas estaba ronca, llena de deseo. Una de sus manos se apoyó en el pecho desatendido de ella y comenzó a masajearlo con la palma frotando su pulgar contra su pezón repetidas veces. Su boca se deslizó por la fina mandíbula de la pelirroja, lamiéndola, besándola y mordiéndola como si fuera la última vez que pudiera hacer eso, con su mano libre comenzó a desabrocharse el pantalón y una vez que lo hizo se los bajó, quitándoselo del todo con una patada. Ni siquiera le importaba dónde aterrizara la ropa, lo único que importaba en aquellos momentos era el cuerpo de la pelirroja retorciéndose bajo el suyo. La boca del castaño buscó la parte sensible de su cuello y sonrió cuando la oyó gemir. La mordió y deslizó la lengua sobre su tersa piel para entonces bajar sus manos y apoyarlas sobre la tela de su braga.

image

—No tenía bastante con aquello sino que encima él le decía esas cosas que… que simplemente no podía rechazar. Gimoteó a duras penas, recibiendo su beso ansiosa, mientras con una de sus piernas rodeaba la cintura de él, en una parte apresándole, pero por otra sabiendo que no era lo mejor, no así. Escuchó la cremallera del pantalón bajarse y entonces se puso alerta. Abrió los ojos de par en par y miró en dirección a los pantalones que, cuando quiso darse cuenta, ya ni siquiera estaban ahí. Volvió a ponerse muy nerviosa, podía visualizar bajo los boxers de él su erección y cómo asomaba la punta de su miembro por encima de la goma elástica del boxer. Aquello le puso más nerviosa, no sabía qué hacer, no sabía cómo responder ante aquello. Tragó saliva y miró sus ojos, esperando que leyera en los suyos el temor, pero no parecía estar por la labor. Su sujetador desapareció, liberando así sus sensibles pechos con sus más que endurecidos pezones por las caricias anteriores que él se había preocupado de dar. Abrió la bocap ara decir algo, pero entonces los labios de él pasaron a su sensible cuello y cualquier palabra que hubiese pensado en decir, desapareció para dar paso a otro gemido más, entrecerrando los ojos. No, no, no. Iba a ser brusco, lo iba a hacer a la fuerza.— E-escucha Nicholas… Hay algo que… Tengo que decirte una cosa… —Susurró entre jadeos, tratando de controlarse, de controlar a ambos y que aquello no se saliese de entre sus manos. Pero no veía oportunidad y menos cuando él empezó a deshacerse de su única prenda interior hasta dejarla totalmente desnuda y a su merced bajo su fuerte y caluroso cuerpo masculino.—

02-02 - 16 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

—No entendía por qué ella se estaba resistiendo tanto a aquel momento después de todo, estaba segura de que ella lo quería más o de igual manera en la que él deseaba hacerla suya. Se apretó contra su cuerpo y se posicionó encima de ella, abriéndole las piernas para encajar su cadera entre ellas. Se apegó a su cuerpo y frotó su pelvis contra la suya para que pudiera sentir la furiosa erección que le había provocado. ¿Detenerse? Ni de coña—. Lo siento. No está en mis planes detenerme. —Le murmuró con voz ronca mientras comenzaba a besar la mandíbula de la muchacha, dirigió sus labios más abajo para entonces comenzar a besarle el cuello mientras sus manos se posicionaban sobre los muslos desnudos de ellas comenzando a acariciarlos de arriba hacia abajo rozando la tela de su braga con la yema de los dedos. Joder, esto era exquisito. Debería haber hecho hace muchísimo tiempo. —Posicionó sus manos sobre la cadera de ella, abarcando luego su estrecha y firme cintura con las manos. Era perfecta para él. Su cuerpo se amoldaba al suyo como si hubieran nacido para encajar juntos. Acarició su cintura desnuda y luego bajó los besos a su pecho. Apoyó su boca sobre la tela de encaje de su sujetador para entonces mordisquear su pezón por encima de aquella prenda que se estaba haciendo cada vez más molesta. Subió su mano y corrió una de las copas del sujetador para liberar su pezón ya erecto, el cual aclamaba su atención. No demoró mucho en rodearlo con la lengua y comenzar a chuparlo, sabiendo que aquello la volvería loca.

image

—Estaba en una incertidumbre. Por un lado quería sentirle, quería ser presa de él, pero por otro muy distinto necesitaba liberarse de aquello, debido a que estaba siendo muy brusco y, seamos sinceros, le iba a hacer daño. Apenas podía vocalizar palabra, sus manos, sus besos, su lengua… Todo parecía estar conectado para hacerla estremecer de placer y su excitación, la cual crecía por momentos, no ayudaba demasiado. Gimió el nombre de él cuando pasó a rozarse con su entrepierna, la cual movió inconscientemente para sentirle, pero enseguida se dio cuenta de lo duro que estaba, ¿y si entraba todo eso dentro de ella? ¡Le rompería, le haría polvo por dentro! Asustada y con el corazón latiendo con fuerza, intentó una vez más apartarle.— N-no… Perdóname Nicholas… P-puedo conseguir a otra rubia… Para que te ayude y… —Imposible, ni ella misma era capaz de continuar con aquellas palabras, pues el modo en el que sus pezones se erguían al contacto de su ávida lengua le hizo arrancar un jadeo entrecortado. Sus manos se aferraron a los oscuros cabellos de él, como impidiéndole separarse, lo que era totalmente opuesto a lo que de verdad estaba diciendo. Su mente le estaba jugando malas pasadas. Sus caderas se rozaban, podía sentir la tela de sus bragas totalmente húmeda por ella. Le deseaba, le deseaba pero no así, no quería saber cómo la tomaría, sería horrible.— N-nicholas… Por favor…

image

02-02 - 11 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

¿Ahora quieres que pare? —Preguntó, alejándose de sus labios y mirándola con fijeza—. Ahora que me has hecho perder la paciencia, ahora que quiero follarte hasta hacerte gritar y suplicar de placer. —Se quejó mirándola con fijeza mientras sus manos se paseaban por su espalda hasta encontrar el cierre de aquel vestido. Notó que había ensuciado la tela con sangre, el roce de esta le había producido un ardor en la mano pero nada era más fuerte que el deseo que estaba comenzando a sentir por ella. Tal vez lo que había hecho ella había sido realmente jodido pero Nicholas no podía negar que estar con la pelirroja entre sus brazos era mucho más placentero que tener a la rubia cabalgándolo—. No. —Dijo con dureza para luego volver a besarla de la misma forma, devorándole los labios mientras que ahora cogía los tirantes del vestido y se los bajaba para entonces bajarla al suelo y dejar que el vestido se deslizara por el cuerpo de la pelirroja. Lo pateó en el suelo y luego la volvió a coger entre sus brazos caminando con ella hacia la cama con sus manos pegadas a la suave piel de su trasero—. ¿No era esto lo que querías, Vivianne? Te advertí que te mantuvieras alejada de mí. Ahora ya es demasiado tarde, ¿me oyes? Es tarde. No te dejaré huir. —Afirmó en un susurro mientras la recostaba en el colchón que le había costado más de quinientos dólares. La recostó y luego se sentó en el borde de la cama sin alejar sus labios de ella. Se quitó la chaqueta y luego comenzó a desabotonarse la camisa mientras sus dientes mordisqueaban en labio inferior de la pelirroja. Se alejó mientras su camisa desaparecía y sonrió de medio lado al notar que los labios de la muchacha se encontraban hinchados y rojos, jodidamente rojos.

image

Si, quiero que… Ah… —Incapaz de poder hablar, las manos de él parecían querer controlar cada movimiento de la pelirroja, dejándola en el suelo hasta deshacerse de aquel vestido y que éste desapareciera bajo sus pies. Ahora, en ropa interior, era incapaz de controlar la situación y estaba por un lado placentera y, por el otro, asustada. Le gustaba todo aquello, le encantaba, pero él estaba siendo brusco y no podía permitir que lo fuese en un momento como aquel. Pero tal era su ira que por mucho que le pidiese parar no lo haría. Aferró sus manos en el cuello de él, temiendo caer cuando la alzó del suelo para transportarla hasta su colchón, tirándola sobre el mismo. Hizo ademán de escaparse, pero nuevamente el poderoso cuerpo de él se abalanzó para buscar sus labios, devorándolos ansioso. Tenía la boca humedecida, enrojecida e hinchada por sus besos, esos tan apetecibles besos. En cualquier otra situación seguramente aquello le estaría encantando, pero no con esa dureza, no con esa ferocidad por el enfado. Jadeó fuertemente, posicionando sus manos sobre el pecho de él, haciendo fuerza para alejarle… Pero en esa situación Nicholas no parecía estar por la labor. Vivianne debía hacer algo y pronto, tenía que alejarse de allí, calmarle, cualquier cosa.— N-no… Lo siento Nicholas, pero para… No… Ah… —Y volvió a gemir. Era como si se contradijera, porque por un lado no quería aquello de esa forma, pero por el otro cada roce de él estaba encendiéndola cada vez más. Su respiración se agitaba y notaba su entrepierna ligeramente humedecida.— 

02-02 - 10 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

—El manotazo que ella le dio en la mano hizo que le escociera aún más y formó una mueca con los labios mientras la movía al aire como si aquello fuera a calmar el dolor que comenzaba a sentir en los nudillos. Soltó una carcajada, mirándola alucinado—. ¡¿Yo soy el crío?! ¡Tú no tenías por qué arruinarme la follada de la noche! ¿Quién coño te crees que eres, Vivianne? Yo ni siquiera tenía planeado joderte. ¡¿Qué hice para merecer eso?! —Gritó mientras notaba como el ascensor se acercaba cada vez más a su piso. Soltó una carcajada al escucharla y echó la cabeza hacia atrás. A pesar de que estaba furioso, aquel comentario lo sacó de sus casillas—. Lo de la mano es un mito, cariño. ¿No lo sabías? ¿Y qué si la tiene grande o pequeña? Estoy seguro de que con un beso de parte de él no sentirás ni la mitad de lo que sientes cuando yo estoy cerca. —Dijo, negándose a bajar del ascensor. Se acercó a ella y cogió la parte baja del vestido para tirarla y atraerla hacia él—. He estado con más de cincuenta mujeres y nunca en mi vida he recibido una queja. Unos pequeños llantos después de cada ruptura pero nada más. ¿Por qué estás tan interesada en cómo soy en la cama? ¿Quieres probarlo? —Preguntó arqueando una ceja y luego acercando su boca a la de ella. Le besó la mandíbula y le sujetó las muñecas cuando notó que ella iba a golpearlo. Comenzó a caminar hacia las puertas del ascensor con ella sujetada y la besó la mandíbula otra vez—. No. Me has provocado demasiado esta noche. No te dejaré salir de aquí hasta que estés bajo mío suplicándome que te folle. —Le murmuró y le soltó las muñecas, arriesgándose a que ella lo golpeara. La cogió de los muslos y la alzó del suelo para entonces dirigirse con rapidez a la puerta de su habitación—. Suelo follármelas en el sofá. Nunca nadie ha entrado a mi habitación. —Confesó con sinceridad mientras le daba una patada a la puerta de su habitación y luego la cerraba de la misma forma—. Deja de resistirte a esto. ¿No era lo que querías? Me haces enojar. Te ríes en mi cara. Me golpeas. Dices que me odias. Pero… joder, te gusta sentirte como lo haces cuando te toco, ¿no es así? —Le dio un apretón en los muslos y luego sin decir nada más atrapó sus labios con ferocidad, apoyándola en uno de los muebles que había en su habitación.

image

¡Oh vamos sólo fue una tía, ni que te hubiese arrancado los huevos de cuajo! —Exclamó molesta, mientras escuchaba sus quejas una y otra vez.— ¡¿Qué hice yo para merecer que me trates así?! ¡No sabes ni lo que quieres! Y no, tú no me haces sentir más que arcadas cuando estoy cerca de ti. —Mintió, cruzándose de brazos sobre el pecho. Pero entonces tiró de su vestido, atrayéndole hacia él, lo que le hizo apartar las manos de su pecho, mirándole confundida.— Si has estado con tantas mujeres debes de tenerla ya desgastada, seguramente te cueste hasta levantarla. —Sentir sus besos en la mandíbula le hizo estremecerse, pero aguantó la compostura como buenamente pudo.— No, no quiero probarlo, no quiero tener nada que ver contigo… —Alzó una mano para separarle de un empujón, pero él fue más precavido y le sostuvo las muñecas, impidiéndole cualquier movimiento. Empezó a caminar hacia atrás, siendo llevada por él hacia alguna parte que desconocía por el momento.— No me interesaba esa información, no me interesa dónde te las folles, ni a quién, ni lo que hagas. Suéltame y déjame en paz, esta bromita ya tuvo suficiente, Nicholas. —Se estremeció al instante, algo asustada. ¿Estaba yendo enserio? No, no podía ser, no podía ir enserio… No podía dejarle, era suficiente, tenía que parar todo aquello. ¿Cómo le iba a decir que ella jamás había estado con un hombre? Seguramente se reiría de ella, no iba a darle esa satisfacción.— No, para, Nicholas. No quiero, déjame. —A pesar de sus réplicas sintió cómo la besó con fiereza, tomándola de los muslos hasta alzarla del suelo y apoyar su cuerpo en un mueble del cuarto. Gimió a duras penas, notando cómo su cuerpo se encendía con su toque. ¡No! Él estaba siendo brusco, aquello era duro, si realmente continuaba, podría hacerlo sin miramientos y ella no… No estaba preparada para algo así.— B-Basta… —Trató de vocalizar entre beso y beso, soltando un extenso gemido que recorrió la sala al sentir sus manos.—

02-02 - 8 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

¿Hablas en serio? Dios Santo, no puedo creer que realmente pienses eso. Tu padre está aquí porque este hotel apenas se estrenó dio de que hablar, no necesitamos la fama de tu padre, de por sí los hoteles de mi padre tienen una fama apenas se abren, ¿por qué crees que tenemos tantos clientes? Siendo que esta es nuestra tercera o segunda semana. ¿Crees que es por la película de tu padre? —Dejó los ojos en blanco, negando con la cabeza—. La mayoría de la gente aquí sólo quiere pasar unos días agradables, ninguno de mis clientes está interesado de aparecer en una estúpida película romántica con escenas de sexuales idiotas en medio de la recepción del hotel. —Tensó la mandíbula y de alguna manera tuvo ganas de hacerle daño, jamás en su vida había querido golpear a una mujer con tanta intensidad. Negó con la cabeza, bufando y soltó un gruñido mientras se pasaba la mano sana por el cabello. Estaba estresado, frustrado y cansado y ella, a pesar de que habían dicho todo hace una semana, seguía dándole problemas y dolores de cabeza más que cualquier otro problema del hotel—. Sí, como digas… Es obvio que te gusta llamar mi atención. Luchas y juegas bastante sucio para conseguirlo, eh. —Se apoyó contra la pared del ascensor y se quedó observándola mientras ella salía de aquella cabina. Alzó una ceja al escuchar su último comentario y algo en su cerebro se prendió. Si ella le había arruinado los planes que tenía para esa noche… él podía arruinarle los suyos también. Salió del ascensor detrás de ella, metiéndose las manos a los bolsillos mientras una diabólica sonrisa se formaba en sus labios. Aún seguía furioso y la mano le dolía de sobre manera, pero se negaba a irse de allí y dejarla ganar a ella. Cuando oyó que la puerta de la habitación se abría, corrió hacia ella fingiendo una mueca de preocupación—. ¡Preciosa! —Llamó y vio que ambos se giraban. El rubio y ella con una mueca formada en los labios. Perfecto—. Vivianne, te he dicho que hoy tenías que ir al ático a recoger la ropa que te ha lavado mi ama de llaves. Tengo una de tus bragas y un par de sujetadores. Además creí que habíamos acordado en vernos hoy… ya sabes, tú me lo pediste antes de ayer. —Le dijo, fingiendo que no había visto al rubio. Alzó la mirada y le sonrió—. Ah, eres tú. Soy Nicholas. El dueño de este hotel. ¿Va todo bien? —El rubio ni siquiera se molestó en contestarme, estaba furioso, de eso no cabía duda—. Bueno, mira… ya sé que probablemente ustedes iban a cenar juntos. Vivianne suele tener un poco de mala memoria, pero la he estado esperando desde antes de ayer, así que de seguro que no te molestará que me la lleve conmigo y descanse a mi lado, ¿no? Le gusta acurrucarse en mis brazos mientras dormimos. Su padre de seguro ya quiere que nos casemos —Rió entre dientes y cogió la cintura de la muchacha, apegándola a su cuerpo. Besó la sien de la mujer que seguramente estaba a punto de golpearlo—. Te vienes conmigo o juro que hago que ese tío renuncie a la película —Le murmuró con voz ronca sobre el oído. Claro que podía hacer que renunciara a la película, Nicholas no tenía piedad cuando se trataba de vengarse de alguien. Y sí, la iba a tomar con el rubio, sólo porque sabía que estaba interesado en la pelirroja—. Nos vemos. —Dijo, volviéndose y caminando con ella hacia el ascensor otra vez. Presionó el botón y una vez que se abrieron las puertas entraron juntos—. Ni una palabra, Vivianne. Una vez que lleguemos arriba te vuelves a tu habitación. Que ni se te ocurra aparecer en el puto piso de él. Hay cámaras y te juro que haré que renuncie si te veo esta noche entrando a su habitación.

image

—Pensó que todo había acabado, que él se había rendido y por ese día era suficiente. Llamó a la puerta de su suite, cuando Charlie abrió le dedicó una amplia sonrisa… hasta que escuchó una tercera voz. La sonrisa desapareció al instante y desvió su mirada hacia Nicholas. Joder, ¿iba a devolvérsela? Debió haberlo previsto. Frunció el ceño conforme él hablaba, sintiendo que tenía ganas de pegarle una y otra vez hasta que dejase de abrir esa bocaza. Miró de reojo a Charlie, estaba muy molesto y sabía que si continuaba así seguramente golpearía al moreno. Por una parte le pareció gracioso pensar en esa imagen, pero por otra sabía que Nick tenía contactos y lo que menos quería era que su buen amigo Charlie quedase fuera de la filmación. Apretó los labios y se fue a regañadientes con Nicholas, escuchando sus amenazas cercanas al oído. Trató de demostrar una sonrisa, disculpándose con la mirada hacia el rubio, que cerró de un portazo, furioso. Mañana sería un mal día para grabar juntos, seguramente ni la miraría a la cara y tenía toda la razón. Cuando llegaron al ascensor y este se cerró, la rubia le dio tal manotazo en la mano que rodeaba su cintura que, seguramente, debió escocerle.— ¡¿Tú eres tonto o te lo haces?! ¡Eres como un puto crío, haciendo lo mismo que los demás! Si no es hoy será otro día, no puedes impedirme que vaya con él, y si no es en el hotel será en otra parte. Así que puede que hoy ni tú ni yo ganemos, pero créeme que no quedará mucho y otros tantos sitios donde podré disfrutar de su compañía… ¿Has visto sus manos? Son grandes. Dicen que quien tiene las manos grandes… —dejó la frase en el aire con una irónica sonrisa. El ascensor llegó al piso de Nicholas, pero ella no bajó, se quedó con los brazos cruzados.— Vete a la mierda, Mclaren, ahí te pudras. Largo, no quiero tenerte cerca de mi ni que me roces siquiera. Tu simple tacto me produce arcadas. No sé cómo lo pueden soportar esas estúpidas para estar contigo, seguramente eres patético en la cama al igual que lo eres a la hora de relacionarte con los demás. 

02-01 - 21 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

—¿De qué cojones iba esto? De repente Vivianne estaba sonriendo y de lo más simpática. El castaño estaba seguro de que allí había una trampa pero por mucho que quisiera huir de ella estaba embelesado con el aspecto que tenía ella esa noche. Lucía un pequeño vestido de color verde agua, era bastante casual pero resaltaba sus curvas y aquellas infintas piernas que se moría por tener alrededor de su cintura. Sacudió la cabeza y subió al ascensor con aquellas mujeres, rogando a que alguien más entrara para evitar desatar el infierno adentro. Un silencio incómodo reinó en el ascensor hasta que se oyó la dulce voz de la pelirroja. Nicholas se quedó totalmente quieto, abrió la boca para decir algo pero la cerró, alucinado. ¿De qué coño estaba hablando? La miró furioso mientras sentía como la rubia se tensaba a su lado. Nicholas, ¿de qué está hablando ella? Dijiste que estabas solo. El hombre asintió con la cabeza—. Y lo estoy. Ella está bromeando. —Dijo tenso mientras soltaba a la rubia y le dirigía una mirada de advertencia a la pelirroja. Pero ni siquiera con eso se calló. En cuanto pronunció las palabras “mi amor” la rubia soltó una exclamación y la puerta del ascensor se abrió. ¡Eres un hijo de puta, Nicholas! ¿Qué crees que soy? ¿Una zorra? ¡No sabía que tenías novia o que estabas casado! ¡Qué coño se yo! Eres un imbécil. La cachetada que le dio hizo que el castaño apretara los puños con fuerza. Un chico del servicio de habitación se encontraba mirando la escena boquiabierto, pues había entrado al ascensor—. Fuera. Ahora. —No tuvo que repetirlo dos veces, el chico volvió a salir y las puertas del ascensor se cerraron—. ¿¡Qué cojones crees que haces?! ¡No tenías derecho a hacer eso! ¡Imbécil! Acabas de poner en riesgo la carrera de tu padre, ¿sabes que puedo hacer que los echen de aquí hoy mismo? ¡Incluso si alzo mi móvil puedo hacer que ahora mismo estén todos con su maldito equipo en la calle! —Gritó acorralándola en la pared y luego dándole un puñetazo a esta, provocando que sus nudillos se rompieran y comenzara a salir sangre de ellos—. ¡Estúpida! ¡Hija de puta egoísta! ¡¿Acaso no puedes dejarme en paz?!

image

—Volvió la vista a la pantallita que marcaba los pisos en el ascensor, mordiéndose el labio inferior en un intento por aguantarse la risa. Era muy divertido escuchar cómo la rubia le gritaba y abofeteaba hasta que salió de la máquina junto al chico del servicio que apenas acababa de entrar al parar en una de las plantas. Las puertas del ascensor volvieron a cerrarse y éste empezó a subir hacia el piso que la pelirroja había marcado.— Oh vamos, pero si tampoco es para tanto. Puedes encontrar estúpidas fulanas como ella por todas partes. Fue una bromita de nada… —Y entonces sintió cómo la arrinconaba contra la pared, gritándole de esa forma. La pelirroja sonrió divertida.— Hazlo, échale, y entonces la reputación de tu hotel caerá como la espuma por echar a uno de los productores más talentosos de Hollywood junto a unos actores de élite. Tú sabrás lo que haces, y tú sabrás si tu padre estará de acuerdo en que largues a la calle a una productora que os está pagando una cuantiosa suma de dinero y os está dando de qué hablar a los medios sólo porque no te has podido tirar a una rubia teñida con pechos operados una noche. ¿A quién crees que respetará, a la palabra de mi padre o a la tuya? —Le dedicó una irónica sonrisa y, sentir aquel fuerte golpe a su espalda, hizo que diese un sobresalto. El ascensor se movió e hizo un sonido muy extraño, pero continuó subiendo. Tragó saliva algo nerviosa, ¿iba a pegarla? Miró de reojo cómo estaba llegando a su planta y deseó llegar ya.— Apártate Nicholas, te lo merecías y ya está. Ve a buscarte a otra rubia estúpida y no me atosigues. —El ascensor llegó a la planta y la pelirroja le dio un empujón para que se apartara..— Será mejor que te limpies las heridas antes de ir a por tu siguiente presa. — Oh sí que te dejo en paz, pero te merecías esto y lo sabes. —Las puertas del ascensor se abrieron y Vivianne le dedicó una divertida sonrisa ladina.— Ahora si me disculpas, he quedado con Charlie. Que te vaya bien. —Le despidió con la mano y salió del ascensor en busca del cuarto del rubio.—

02-01 - 20 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

—Había pasado una semana desde que había visto a Vivianne por última vez, se había propuesto evitar cada uno de los lugares de rodaje del hotel para así evitar verla también a ella. Después de una larga y dura semana de trabajo, por fin era un sábado donde podría disfrutar de un poco de tiempo para él mismo, con una increíble compañía al lado se dirigía hacia el ascensor del hotel. El ascensor tenía una numeración diferente, él sólo tenía que marcar su contraseña y este los llevaría a su ático. Oyó el comentario de la rubia y formó una pequeña sonrisa con los labios, asintiendo con la cabeza—. Por supuesto que pediré fresas con chocolate. A mí también me gustan y estoy seguro de que me gustara verlas sobre tu cuerpo. —Sonrió levemente para luego pasarse la mano libre por el cabello, la cogió de la cintura una vez más y siguió caminando por la recepción del hotel, ignorando las miradas de las mujeres o de los trabajadores del hotel, después de todo, ellos no tenían idea de cómo era mi vida. Siempre había sido un chico reservado y muy poca gente me conocía realmente. Sentí como la chica me mordía la oreja y reí entre dientes, pero la sonrisa se esfumó cuando observé a una pelirroja dirigirse hacia nosotros. No, tal vez iba a fingir que no me conocía, no creía que quisiera causar una escena allí mismo. Pero para mi desgracia, la mujer se paró justo frente a nosotros, saludándonos—. Hola, Vivianne. Esta es… Sophie. —Esperaba haber acertado con el nombre, cuando la rubia sonrió estirando su mano suspiré aliviado—. ¿Pasa algo? Porque si es así, puedes comunicarte con el gerente, ahora mismo estoy un poco ocupado.

image

—Había pasado una semana rehuyendo a Nicholas, no tenía ganas de verle y cuanto menos, mejor. Se había propuesto olvidar cualquier sentimiento o pensamiento con respecto a él, así sería mucho más feliz. Con esa mentalidad, había empezado a quedar más a menudo con Charlie, con la esperanza de que un clavo sacara otro clavo. Él parecía estar interesado en la pelirroja así que ella no dudó en corresponderle de alguna manera. Le había dicho de quedar esa noche en su suite, y ella había aceptado. No iba a entregarle su virginidad… ¿O sí? No, realmente no, pero divertirse un poco no haría mal a nadie. Con esos pensamientos en su cabeza la francesa fue hasta el ascensor, pero antes de llegar vio a Nicholas junto a una rubia despampanante. Por un momento quiso darse la vuelta e ir por las escaleras pero, ¿por qué no? Iba a joderle un rato, se lo merecía por capullo. Llegó y, como si nada, les sonrió y saludó amigablemente, esperando a que la puerta del ascensor se abriera. Otra fulana, pensó Vivianne, se ve que le gustan los pechos grandes y los cerebros pequeños. Cuando el moreno les presentó y la chica amablemente extendió su mano hacia ella, Vivianne como magnífica actriz tomó su mano y le dedicó una afable sonrisa.— Muy buenas Sophie. —Iba a ser mala, se lo merecía. Cuando el ascensor llegó, la chica entró acompañada de la pareja. Presionó el botón de la suite de Charlie que quedaba en los pisos más altos.— Oye cariño, me prometiste que mañana ibas a venir a conmigo a visitar a mis padres, pero si trabajas hasta tan tarde no estarás lúcido para mañana. ¿Quieres que lo posponga para otro día? Se ve que tienes trabajo. ¿Eres la nueva asistenta del Hotel? Bueno, no le tengas en cuenta a mi pichoncito si te exige muchas horas de trabajo, el pobre está cansado y luego… ya sabes, me pide despejarse con un poco de juegos de cama. —Le guiñó un ojo a la chica, divertida.— ¿Verdad mi amor? —Le lanzó un beso al aire, divertida.—

02-01 - 20 Hours ago -
- 14 - Via - reblog

nicholasmclaren:

¿Zorreando? —Preguntó alzando ambas cejas, poniendo una cara de sorpresa. ¿De verdad creía que había sido fácil olvidar sus besos, sus caricias o aquellos malditos y preciosos ojos que lo miraban fijamente ahora?—. Vivianne, déjalo. —Le dijo apretando los puños con fuerza mientras sentía como la ira invadía cada vez más su cuerpo. ¿Realmente creía que era tan fácil? Hija de puta. Tal vez ella estuviera experimentada con eso de enamorarse o que coño sabía él, pero él en cuanto a sentimientos no tenía idea de nada—. No te abandoné. Nos separamos porque así debía ser, mi padre fue a buscarme y se me hizo imposible despedirme o decirte algo. Creo que fue lo mejor. —Se encogió de hombros—. ¡No son excusas, joder! ¿Crees que es fácil que de un día para otro comience a sentir todas estas mierdas que siento cuando estás tú? Yo no acostumbro a esto, maldita sea. Yo follo y me voy. Así me gusta. No quiero enamorarme de ti. No quiero que te enamores de mí. Ni siquiera quiero que nos imagines en el futuro con una casa grande y niños correteando por nuestro alrededor. No sucederá. ¿Me oyes? Nunca. —El labio inferior le tembló al decir lo último. Los apretó con fuerza y dio un paso hacia ella, cogiéndola con brusquedad—. Si fueras tan mujercita como dices ser, serías capaz de entender esas palabras. Si no, pues es obvio que estás viviendo en un cuento de hadas. Y sí, joder. La gente se va, se marcha, te abandona, ¿y qué? Si no sabes valorarte a ti misma, entonces no esperes a que los demás lo hagan. Yo sé que vales… vales muchísimo. Pero yo no tengo buen ojo para los diamantes como tú, no sé apreciarlos así que los tiro como si fueran cualquier otra cosa. —Se quedó mirándola con atención y le pasó un mechón de cabello por detrás de la oreja—. Creo que deberías irte, Viv. 

image

—Sintió como si un cubo de agua congelada le cayese encima. Simplemente no podía creerlo… ¿Hablaba enserio? ¿Realmente pensaba eso? Apretó los labios con fuerza. Estaba pisoteando su orgullo, sus sentimientos, estaba haciendo una bola cno ellos y los había lanzado lejos, bien lejos. Era actriz, podría fingir perfectamente, él no la vería mal… no le daría ese placer.— Si, supongo que para todos es muy sencillo echarme de su vida. No eres tan distinto de él. —No dijo nada más, Nicholas no se merecía saber su oscuro pasado. Sentir las manos de él tocarla cuando estaba tan tensa y se sentía tan repudiada por él no era precisamente la mejor idea, y pudo notarlo perfectamente por lo tensa que se puso en cuanto le puso una mano encima. Los ojos de ella se volvieron fríos, su rostro no denotaba ningún tipo de sentimiento, todo era indiferencia. Las clases de actuación servían para algo.— No. No quiero imaginarme un futuro contigo. No te preocupes que no espero recibir nada tuyo y tampoco voy a encadenarte a nada. No vas a volver a tocarme… ¿Me oyes? —Esbozó una sarcástica sonrisa, mirándole fijamente a los ojos.— Nunca. —Repitió sus palabras con el mismo tono. —Posó una mano sobre la que él tenía apartando aquel mechón, alejándole de ella.— Sé valorarme mucho más de lo que te puedas pensar. Sí, me voy. No quiero volver a verte. —Dicho esto se hizo a un lado y comenzó a caminar hacia la puerta, abriéndola.— Hasta nunca, Nicholas. —Salió entonces, dejando que la puerta cerrase tras de sí.

image

02-01 - 20 Hours ago -

nicholasmclaren:

—¿Para qué coño había ido a ver la escena? Debería haberse esfumado y marchado con cualquier tía que se le tirase encima. Eso solía hacer él pero con ella todo era diferente, una vez que la veía no podía quitársela de la cabeza. De hecho, había estado sin follar más de tres meses después de la última vez que se vieron pues no deseaba a nadie más que a ella. Soltó un bufido cuando la oyó gritar y apretó los labios intentando controlar su genio cuando sintió el empujón de ella. Se pasó una mano por el cabello, harto—. ¡No lo sé! —Le gritó en la cara para luego girarse y llevarse las manos a la cara, arrugando la frente y frotándose la sien con uno de sus dedos—. No lo sé, ¿vale? Simplemente no me gustó como ese tío te tocaba, actuando o no, no me gustaba. Tampoco me gustó la escena porque otro tío que no era yo tenía las manos encima tuyo. Eso… no lo soporto, ¿vale? Si no te contacté en un año fue porque era lo mejor para los dos. —Se giró hacia ella y la miró fijamente—. Te haré daño y lo sabes.

image

—No entendía nada de lo que sucedía… Él decía una cosa, pero luego hacía otra… ¿Qué podía creer realmente? Apretó los labios con fuerza y rechistó.— Excusas, sólo son excusas. No querías ni verme porque preferías irte por ahí zorreando con cualquier otra fulana y olvidarte de la pesada de Vivianne. No, si lo comprendo, es normal… Quién me aguantaría. —Hizo ademán de salir de allí, pero se paró de repente, como si en su mente se despejara algo en particular.— ¿Sabes qué? Si que hay alguien… Seguramente Charlie me soporte. Y si de verdad no te gustara que ningún otro hombre me tocara, harías algo por ser tú el que lo hiciera. Pero, cómo no, te acojona siquiera ponerme una mano encima. ¿Que me harás daño? Excusas, me haces más daño comportándote así que de cualquier otra manera. No sé lo que quieres Nick, pero yo sí sabía lo que quería hace un año y me abandonaste. —Su gesto se puso serio de repente.— No te preocupes, empiezo a acostumbrarme a eso de que me abandonen porque no soy suficiente.

02-01 - 19 Hours ago -

nicholasmclaren:

—Tenía que salir de allí, tenía que aclarar sus pensamientos y sentimientos y alejarse de ella lo más rápido posible, lo único que podía traerle la pelirroja eran problemas y ya suficientes tenía con todo lo que había pasado en el hotel. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que aparecerse justo en este hotel? ¿Por qué no en otro? Tensó la mandíbula y siguió caminando hasta que oyó los gritos de la pelirroja, tensó su cuerpo y volvió a caminar, negándose a parar. Sabía que estaban haciendo un escándalo y seguramente su padre iba a enterarse e iba a matarlo. Le había advertido sobre eso, le había dicho claramente que no quería que ninguna de las chicas con las que se acostaba le hiciera un escándalo público. La única diferencia es que… ni siquiera se había acostado con Vivianne—. ¿¡Qué?! —Gritó enfurecido, girándose de sorpresa hacia ella. Notó como mucha gente los miraba y apretó los labios con fuerza mientras la volvía a coger del brazo y la sacaba de allí. Suficiente escándalo para un día. Caminó hacia las escaleras de emergencia y una vez que estuvieron metidos allí, la miró furioso—. ¿Qué coño quieres? ¡Dime! Contéstame ahora, maldita sea. —Alzó el tono de voz y la cogió de los brazos, zarandeándola de forma brusca y luego soltándola de la misma forma, arrepintiéndose al instante. No debería haber hecho eso. La había podido lastimar.

image

—No iba a permitir que se fuera de rositas, no después de lo que había hecho anteriormente, ¿qué coño tenía en la cabeza? Necesitaba una respuesta y la quería ahora. Abrió la boca, dispuesta a volver a gritar cualquier otra cosa, pero no le dio tiempo que el moreno tiró de su brazo para llevarla consigo a una puerta que daba a las escaleras de emergencia, quedando los dos ahí, a solas. El zarandeo de su cuerpo le molestó, en realidad incluso le hizo daño la manera en la que había tomado sus brazos, pero no hizo sonido alguno, sólo frunció el ceño. Soltó un suspiro cuando la soltó, apoyando la espalda en la pared.— ¿Qué coño quieres tú? ¡Dímelo, Nicholas! Vienes, después de un puto año sin saber nada de ti porque ni te preocupaste por volver a contactarme, para decirme que no te ha gustado nada mi actuación, me besas y luego te largas enfadado. ¿A qué cojones juegas, Nick? ¡¿Qué quieres?! ¡Explícamelo porque no te entiendo! —Le dio un empujón, esperando que él reaccionara de una vez por todas.—

02-01 - 15 Hours ago -
t h e m e